El ritmo intestinal varía de una persona a otra. Puede hablarse de estreñimiento cuando hay menos de tres evacuaciones por semana, heces duras o secas, dificultad para evacuar o sensación de que la evacuación no terminó.
¿Por qué puede aparecer?
Entre las causas frecuentes se encuentran cambios en la alimentación o la rutina, poca fibra, deshidratación, menor actividad física e ignorar repetidamente el deseo de evacuar. Algunos medicamentos y suplementos, como hierro, ciertos analgésicos y algunos antiácidos, también pueden influir.
En otras personas se relaciona con movimiento lento del colon, alteraciones del piso pélvico, síndrome de intestino irritable, hipotiroidismo, diabetes u otros problemas que requieren una evaluación individual.
Medidas que pueden ayudar
Aumentar la fibra gradualmente, beber la cantidad de líquido apropiada para su salud, mantener actividad física y reservar un momento tranquilo para ir al baño pueden mejorar el tránsito intestinal. Un aumento brusco de fibra puede producir más gases o distensión.
No todos los laxantes sirven para todas las personas. Si necesita usarlos con frecuencia, conviene consultar para elegir la opción y la duración adecuadas.
¿Cuándo conviene estudiarlo?
Solicite una consulta si el estreñimiento es nuevo, persiste pese a los cambios de hábitos, se vuelve más intenso o existe un antecedente familiar de cáncer colorrectal. También merece evaluación si alterna con diarrea o afecta de forma importante la vida diaria.
Según los síntomas, el médico puede revisar medicamentos, solicitar análisis de sangre o decidir si hacen falta estudios del colon o pruebas del funcionamiento intestinal. No todas las personas necesitan una colonoscopia.
Cómo prepararse para la consulta
Registre durante varios días la frecuencia, el aspecto de las heces, el esfuerzo necesario y la presencia de dolor o sangre. Lleve una lista de medicamentos, suplementos y estudios previos.
En resumen: el estreñimiento no se define solamente por cuántas veces evacúa. La consistencia, el esfuerzo, la duración y las señales acompañantes ayudan a encontrar la causa y elegir el tratamiento.
