Helicobacter pylori, también llamada H. pylori, es una bacteria que vive en la capa que recubre el interior del estómago. Muchas personas infectadas no presentan molestias. En otras, puede producir inflamación crónica, gastritis o úlcera péptica.

¿Cuándo puede ser necesario buscarla?

La decisión depende de los síntomas y los antecedentes. El médico puede considerar una prueba cuando existe sospecha de gastritis o úlcera, dolor persistente en la parte alta del abdomen, antecedentes de úlcera, anemia sin explicación o determinadas condiciones de mayor riesgo.

Sentir ardor, distensión o náuseas no confirma por sí solo una infección. Esos síntomas pueden tener varias causas, por lo que conviene elegir la prueba dentro de una evaluación clínica.

¿Qué pruebas detectan una infección activa?

Las pruebas más utilizadas buscan la bacteria en el aliento, las heces o una muestra del estómago:

  • Prueba de aliento con urea: analiza sustancias producidas por la bacteria después de ingerir una preparación especial.
  • Antígeno en heces: identifica componentes de H. pylori en una muestra.
  • Endoscopia con biopsia: permite observar el esófago, el estómago y el duodeno, y obtener pequeñas muestras cuando está indicada.

Algunos medicamentos pueden alterar el resultado. Antes de la prueba, informe todos los antibióticos, medicamentos para el ácido y productos con bismuto que utiliza. No suspenda ningún tratamiento sin recibir instrucciones médicas.

¿Siempre se necesita una endoscopia?

No. Las pruebas de aliento o de heces pueden ser suficientes en muchas situaciones. La endoscopia suele reservarse para personas con señales de alarma, antecedentes relevantes, necesidad de biopsias o síntomas que requieren observar directamente el estómago.

¿Cómo se trata?

El tratamiento utiliza una combinación de medicamentos: normalmente dos o más antibióticos junto con un medicamento que reduce el ácido y, en algunos esquemas, bismuto. La elección depende de los tratamientos previos, las alergias y la resistencia de la bacteria a los antibióticos.

Es importante tomar todas las dosis durante el tiempo indicado. Interrumpirlas o usar antibióticos por cuenta propia puede dejar bacterias vivas y favorecer la resistencia, lo que dificulta un tratamiento posterior.

¿Por qué se debe confirmar la eliminación?

Sentirse mejor no demuestra que la bacteria haya desaparecido. Después de terminar el tratamiento, se recomienda realizar una prueba de control en el momento indicado por el médico. El NIDDK señala que esta comprobación puede hacerse al menos cuatro semanas después de finalizar los antibióticos.

Para confirmar la eliminación se suelen utilizar la prueba de aliento, el antígeno en heces o, cuando existe otra indicación, una biopsia durante endoscopia. El profesional también explicará cómo preparar la prueba para evitar resultados poco confiables.

¿Qué relación tiene con el cáncer de estómago?

La infección crónica por H. pylori es un factor de riesgo reconocido para ciertos cánceres del estómago, pero tener la bacteria no significa que una persona tenga cáncer. Identificar y tratar la infección cuando corresponde ayuda a prevenir complicaciones y permite planificar el seguimiento según los antecedentes de cada paciente.

En resumen: H. pylori se detecta mediante pruebas de aliento, heces o biopsia. El tratamiento debe completarse exactamente como fue indicado y su resultado debe confirmarse con una prueba posterior.

Referencias médicas