Una úlcera péptica es una llaga en el revestimiento del estómago o del duodeno, la primera parte del intestino delgado. Cuando se encuentra en el estómago se denomina úlcera gástrica; cuando está en el duodeno, úlcera duodenal.

¿Qué síntomas puede causar?

Algunas personas no presentan síntomas. Cuando aparecen, pueden incluir:

  • dolor o ardor en la parte alta del abdomen;
  • sentirse lleno demasiado pronto o después de comer poco;
  • náuseas, distensión o eructos;
  • molestia que cambia con las comidas.

Estos síntomas también pueden deberse a otras condiciones. La intensidad del dolor, por sí sola, no permite saber si existe una úlcera ni descartar una complicación.

Las causas más frecuentes

Las dos causas principales son la infección por Helicobacter pylori y el uso de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, como ibuprofeno, naproxeno o aspirina. El riesgo depende de la dosis, el tiempo de uso, la edad y otros antecedentes.

La comida picante puede empeorar molestias en algunas personas, pero no se considera una causa principal de úlcera. Tampoco existe una dieta especial que cure por sí sola una úlcera péptica.

¿Cómo se confirma el diagnóstico?

El médico revisa los síntomas, los antecedentes y todos los medicamentos que utiliza. Puede solicitar pruebas de aliento o de heces para detectar H. pylori, análisis de sangre y, según el caso, una endoscopia digestiva alta.

La endoscopia permite observar directamente el esófago, el estómago y el duodeno. Durante el procedimiento se pueden tomar pequeñas muestras del tejido para analizarlas.

El tratamiento depende de la causa

Los medicamentos que reducen el ácido ayudan a cicatrizar la úlcera. Cuando se confirma H. pylori, se utiliza una combinación de medicamentos indicada por el profesional. Después del tratamiento suele ser importante comprobar que la bacteria fue eliminada.

Si la causa se relaciona con antiinflamatorios, el médico valorará si conviene cambiarlos, ajustar la dosis o añadir protección para el estómago. No suspenda aspirina, anticoagulantes u otros tratamientos por su cuenta.

Cómo prepararse para la consulta

Anote dónde siente la molestia, desde cuándo aparece, su relación con las comidas y si ha tenido vómitos, pérdida de peso o cambios en las heces. Lleve una lista completa de medicamentos, vitaminas y suplementos, incluidos los que compra sin receta.

También informe si tuvo previamente H. pylori, una úlcera, anemia o sangrado digestivo. Estos datos ayudan a elegir las pruebas adecuadas.

En resumen: las úlceras gástricas y duodenales suelen relacionarse con H. pylori o antiinflamatorios. El diagnóstico busca confirmar la lesión, identificar la causa y prevenir sangrado u otras complicaciones.

Referencias médicas